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miércoles, 22 de abril de 2015

Anorexia y Bulimia: amenaza en los adolescentes

Créditos
Generalmente, el paciente esconde y niega su condición.

Las mujeres son las más afectadas por cuestiones estéticas


Dos enfermedades parecidas que afectan a numerosos adolescentes hoy en día. Trastornos alimenticios que les llevan a distorsionar la visión de su propio cuerpo hasta verse con sobrepeso aunque estén en los límites de la delgadez: anorexia y bulimia, o la coexistencia de ambas. La primera es la restricción  de alimentos y la segunda es la ingesta incontrolada del mismo seguida de vómitos. Cuando se habla de trastornos de alimentación, básicamente se refiere a la adicción de comer o no hacerlo.



Las féminas se ven más afectadas  por estos padecimientos que los varones, debido en gran medida,  a razones sociales y estéticas. Ellas, habitualmente, se ven a sí mismas más gordas y menos atractivas de como la perciben los demás. Las quejas son más frecuentes, una adicción, una restricción de la comida, vomitar, hacer purgas, estar obsesionadas con las calorías, el espejo y la imagen corporal. Ahí empieza la canción que reza ¡Qué gorda estoy! ¡No puedo comer tanto! ¡Debo ponerme a dieta! ¡Mis amigas están súper delgadas y yo no!

Según los expertos, la prevención se puede realizar en diferentes ámbitos: la familia o en el colegio. Es importante detectarlas en fases tempranas,  ya que si no se trata a tiempo, un trastorno de comportamiento alimenticio puede tener consecuencias fatales en la vida de una persona, aún más en la adolescencia.

Los especialistas aseguran  que las causas de estos trastornos son desconocidos, pero que existen factores sociales y socioculturales importantes como la baja autoestima, problemas familiares, inconformidad consigo misma. Estos elementos pueden desencadenar la anorexia o la bulimia.

 La familia juega un papel fundamental.
Características a evaluar
El anoréxico suele ser una persona perfeccionista, obsesiva, dependiente y obediente. Normalmente sobresale en sus estudios y suele tener baja autoestima.

Bulimia: Suele afectar a jóvenes de más edad (alrededor de los 17 años) y se caracterizan porque quienes la padecen, suelen ser conflictivos, impulsivos y poco tolerantes a las presiones sociales, laborales y familiares.


Diagnóstico y evaluación
La anorexia y la bulimia son desordenes difíciles de diagnosticar, debido a que el paciente esconde o niega su condición de enfermo. Rara vez estos individuos buscarán ayuda, pues estos piensan que la pérdida de peso en sí no es vista como un problema y comer de forma compulsiva para luego provocarse el vómito es normal.  

Los expertos de la Fundación Manantiales explican que antes de que alguien inicie un tratamiento, debe ser evaluado su estado físico y mental, la gravedad de su trastorno, la eventual coexistencia de trastornos concurrentes, su voluntad para cambiarlos, edad en que comenzó la enfermedad, su historial familiar, su nivel de habilidades sociales, vocacionales y la complicación con perturbaciones como la depresión. Según estos, el éxito de la terapia depende tanto del paciente como del apoyo de sus familiares.

La Fundación Manantiales recomienda que los padres deben ser menos exigentes y sobreprotectores con sus hijos. Así de esta manera, la persona se sentirá más libre y podrá forjar su propia identidad, aunque difiera en de las expectativas de sus padres.

Tratamiento
El tratamiento ya está, fuiste evaluada y diagnosticada con uno de estos dos trastornos o ambos. Los especialistas harán de tus pensamientos un volcán a punto de erupción, pero no te asustes, existe un tratamiento para su erradicación, aunque depende del grado de avance del trastorno que según los psicólogos puede tardar mucho tiempo. El tratamiento se focaliza en la estabilización del peso, el restablecimiento psicológico y la prevención de recaídas. La duración del proceso varía de acuerdo a cada paciente.


Signos de alarmas
Algunas de las señales de alerta que los familiares y amigos deben observar de una persona son: comienzan a comer solas, fuera de casa o evitar comer con sus familiares, rechazan comer alimentos hipercalóricos o formas de preparación con grasas, como fritos o salsas, visita con frecuencia el baño en especial tras las comidas, prefiere alimentos light o busca chicles o caramelos sin azúcar, comienza a realizar más ejercicios físicos, es especial a solas o a escondidas, entre otras.

Detente dos minutos para ver el vídeo. Te sorprenderás de la gravedad de esta enfermedad o trastorno alimenticio.  









Fuentes: